Home » Nacional

El proceso de repatriación de mexicanos en Estados Unidos (segunda parte)

Escrito por el 11 junio, 2012 – 10:46Sin Comentarios
El proceso de repatriación de mexicanos en Estados Unidos (segunda parte)

PROCESO DE DEPORTACIÓN Y REPATRIACIÓN

Una fría oficina del INAMI los recibe con las puertas abiertas; ahí sólo se les ofrece una papeleta con sus datos. Con dicho documento ellos podrán pedir ayuda para regresar a sus pueblos originarios, esto es, pagarles el boleto del camión que los guiará a ese lugar, muchas veces olvidado.  Es todo lo que el país hace por los deportados; a ese corto proceso le llaman repatriación humana.

Ellos, los ahora repatriados, buscan a alguien que les explique qué ha sucedido realmente, pues el estado de shock en el que se encuentran les impide comprender al cien por ciento lo sucedido: han regresado al país que los obligó a salir.

Después de recibir la papeleta blanco-morada, ellos tienen dos opciones: la primera consiste en la fácil tarea de internarse directamente en la gran ciudad de Tijuana –hay que preguntarse quién tiene el valor de sumergirse en las calles de una de las ciudades más peligrosas de México, al menos es lo que dicen los medios de comunicación estadounidenses–. La segunda opción es entrar a zona federal, continuamente patrullada por elementos de la Secretaría de Marina.

Cuando la puerta se cierra, el Módulo de la Coalición pro Migrante los recibe con la pregunta ¿quiere un café y un burrito?, pocas veces se espera la respuesta; la promesa de comida es entregada de forma inmediata, al tiempo que ellos anotan su nombre en una lista. El Módulo es testigo de miles de historias: la mujer que fue obligada a dejar a sus hijos; el joven tatuado que acaba de salir de la cárcel; el hombre de 60 años que es arrojado después de media vida en Estados Unidos de Norte América; la chica en ropa deportiva; el joven en ropa de trabajo; los mixtecos que no entienden el español. El cesto de basura está lleno de pruebas de deportación: lágrimas, brazaletes de prisión, bolsas con el sello del Departamento de Inmigración de Estados Unidos, zapatos de prisión, papeletas del INAMI… sueños rotos.

Además de un poco de comida, la Coalición ofrece la posibilidad de permanecer un tiempo en la Casa del Migrante. Por otro lado, brinda apoyo legal para  aquellos que fueron maltratados en su traslado hacia México, esto es, si al esposarlos los lastimaron, si los insultaron, si prendieron al aire caliente del transporte, si no les dieron de comer, si los golpearon.

Para muchos rechazan toda ayuda; lo único que desean es irse a su tierra o encontrar la posibilidad de regresar a Estados Unidos. Otros, piensan que será fácil sobrevivir cuando reciban algún dinero de sus parientes no deportados, pero esos sueños se desvanecen al enterarse que no podrán cobrar un solo centavo pues carecen de una identificación oficial mexicana, es decir, la credencial de elector.

La siguiente oficina es del Grupo Beta del INAMI, ahí ellos podrán hacer una llamada a cualquier parte del país, así como tramitar su pasaje de regreso. Pocos permanecen en dicha zona, ya sea para esperar su traslado a la Casa del Migrante o para recibir su pasaje. La gran mayoría, después de haber comido un burrito, tomado café, llamado por teléfono, se adentran en Tijuana. A los pocos días, llegan solos a la Casa del Migrante, a los pocos días encuentran la forma de regresar para atrás [sic], es decir, a Estados Unidos, a los pocos días retornar al pueblo, a los pocos días se instalan en alguna calle de Tijuana.

CONCLUSIÓN

Las historias de estos migrantes deportados, se repiten día con día en la frontera norte del país en donde la mayoría de ellos coinciden que el principal motivo de migrar sin documentos es la falta de oportunidades en México, principalmente para sus hijos, y opinan que en Estados Unidos tendrán una mejor calidad de vida.

Lo preocupante de estas repatriaciones es que los derechos humanos de compatriotas se ven pisoteados y existe la percepción de que las autoridades mexicanas no tienen la capacidad de intervenir a favor de ellos y ellas.

Como estudiantes es importante no sólo ver cifras; saber que el migrante va más allá del impacto económico que representa las remesas, su partida del  país o su arribo es una realidad palpable que vemos en nuestra región. Puebla es uno de los principales estados emisores de migrantes indocumentados hacia Estados Unidos, el ser indiferentes a esta problemática nos hace partícipes de un crimen de la historia de nuestro país.

Estar informado es el comienzo para sensibilizarnos al problema, que nuestros conocimientos sobre economía no sólo se plasmen en exámenes y en los salones de clase; es muy importante no tomar un papel pasivo y brindar alternativas para remediar este problema.

 

Deja tu comentario!

Agrega tu comentario, o trackback from your own site. You can also Suscribete a los comentiarios vía RSS.

Be nice. Keep it clean. Stay on topic. No spam.

Puedes usar estos tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>