Apatía ciudadana
La corrupción está ampliamente identificada como el cáncer principal que obstruye el desarrollo de México, un cáncer que nutre a la mayor parte de los problemas que aquejan a nuestro país: narcotráfico, inseguridad, impunidad, ausencia de reformas políticas, etc., lo que aún no se ha identificado por completo es la apatía civil del mexicano como combustible de la corrupción. Por apatía me refiero a la falta de exigencia a nuestros servidores públicos (por su incumplimiento o por la comisión de delitos) debido a la noción preconcebida de que como ciudadanos no tenemos poder o derecho para exigir que se les finquen responsabilidades. Es por esto que considero necesario despertar conciencia acerca este fenómeno social que alimenta el círculo vicioso de corrupción que tiene estancado el progreso del país.
Esta apatía, esta desesperanza, es algo arraigado profundamente en la cultura del mexicano y arrastrado generación tras generación mientras se es testigo de cómo los Servidores Públicos cometen fraudes (económicos y electorales), “desvíos de recursos” o “enriquecimiento ilícito” (términos elegantes para decir robo) que los enfrentan a tres consecuencias: o no se le inicia ningún proceso para fincar responsabilidades, se le inicia pero se le encuentra inocentes, o se le encuentra culpables pero la pena sólo lo priva de ejercer cargos públicos por un corto periodo de tiempo. Tan ridícula es nuestra legislación sobre este tema que cuando un servidor público roba el dinero de los mexicanos, la ley es más suave con ellos. El sentido común te diría que robar recursos siendo servidor público debería ser una agravante, pero aquí es lo contrario: ser servidor público es una atenuante, una quasi licencia para delinquir; la ley está diseñada para que nunca pisen la cárcel.
Esta falta de presión civil permite que el País se maneje al dictar de las avaricias personales de los Partidos sin temor a una exigencia auténtica de cuentas. Es un hecho, México ha avanzado de manera muy importante en el tema de transparencia, pero en un resultado irónico, siento que esto ha incrementado la apatía en los ciudadanos ya que ahora podemos llegar a saber exactamente lo que se robo determinado servidor público, pero lo único que se consigue es reflejar un peor estado de corrupción, ya que se tiene al culpable cargando el botín y no se le puede juzgar, ya sea por cuestiones técnicas, protecciones de ley o simplemente más corrupción, todo esto aunado a la falta de presión del pueblo, léase apatía.
Creo que México va por buen camino, pero llevamos ya un par de años indecisos a despertar de este entumecimiento social, dar el siguiente paso y usar la fuerza del pueblo para exigir un cambio. Para lograr esto es necesario una sincera determinación individual, involucramiento en organizaciones civiles, asistencia y participación en foros, organización y participación en protestas, denunciar actos de corrupción, actuar con honestidad y civismo, y sobre todo, la participación activa y consciente en las elecciones.


Nice!!!!!
Excelente!
Ojalá y el pueblo reaccione, porque si no participa seguiremos con el cáncer que tenemos no importa que partido sea, el cambio está en nosotros, salir de la comodidad para actuar
te felicito , un excelente punto de vista de nuestra situación actual en México.
ójala , más jovenes se unan a este esfuerzo cuidadano , el cual hace muchísima falta !!
Muy buen tema, creo que a mucha gente se le olvida la definicion de Servidores Publicos, se deben a los mexicanos, deben entregar cuentas a los mexicanos y simplemente no se exige ni demanda, ni se soluciona el que personas como Moreira, Fidel Herrera, etc. cometan el delito de robo y anden libres y como si nada! Los jovenes ahora podemos lograr un cambio por el futuro de nosotros, del pais y de nuestros hijos!