RESEÑA: Segundo día de Sónar 2012
El segundo día de Sónar 2012 inició con beats tribales al aire libre en el Sonar Village by Estrella Damm, cortesía del Dj y productor brasileño Dago. Con sus mezclas de lo más nuevo en el mundo de la electrónica y algunos hits poco conocidos, supo hacer de la tarde una exquisitez bailable.
Pero el plato fuerte del Sónar de Día fue definitivamente John Talabot, acompañado en esta ocasión de su compañero de sello, Pional. Este barcelonés hace uso de voces, teclados, percusiones, instrumentos electrónicos y acústicos de la forma más fina. El house electrónico de tintes oscuros que crea Talabot tiene una perfección brutal; pone toda su atención en los detalles para que cada uno de sus temas tenga el ritmo perfecto, con una fusión impecable con las voces, introduciendo beats en el momento preciso. ¡Un absoluto deleite haber disfrutado de una hora con este gran artista!
El Sónar de Noche inició con un mal sabor de boca, después de tener que esperar una hora para subir al único autobús que nos llevaba a Fira Barcelona. Tuvimos que perdernos del aclamado show de Amon Tobin, ISAM Live, una experiencia entre performance e instalación. Les dejamos un video para que puedan conocerlo y nosotros apreciar lo que nos perdimos.
Esa no fue la única pérdida: pudimos escuchar únicamente los últimos 10 minutos del show del artista neoyorkino Nicolas Jaar, gran exponente de la electrónica minimal y house, con un toque finísimo de beats orgánicos que lo caracterizan.
El productor inglés James Blake tuvo un Dj set bastante a gusto para mantener a la gente prendida pero en un ambiente más relajado que lo que siguió el resto de la noche.
Me pareció extraña la presencia de los Friendly Fires en el Sónar, a pesar de que con el pasar de los años, el festival ha ido incorporando a más grupos de géneros musicales que no se relacionan directamente con la electrónica. Tuvieron buen sonido, a diferencia de algunas otras de las presentaciones de noche, pero no fue un show extraordinario. El que sí lo fue, fue el de Simian Mobile Disco. Este dúo británico prendió a la multitud trasnochada con sus beats oscuros y sus bajos diabólicos que los caracterizan por ser de los más finos exponentes del mundo de la electrónica. Y no podía faltar una iluminación perfecta de finos tubos de neón rojos, verdes y azules que sirvieron de telón de fondo para acompañar los poderosos sintetizadores y finísimos sonidos de James Ford y Jas Shaw. ¡Ellos sí que nos quitaron ese mal sabor de boca!



















