Ian Curtis, el escritor de canciones oscuras

Ian Curtis, un alma atormentada

Por: Paola Espinosa

@cereza_yop

 

Corría el mes de julio del año 1956, en Manchester Reino Unido, justo el día 15 nació uno de los representantes, más importante, de un género que no es comprendido por muchos, el  peor valorado por otros el Post Punk, Ian Kevin Curtis el escritor de canciones oscuras y melancólicas que reflejaban lo gris que dominaba su panorama de vida.

Ian, fanático de las lecturas de Kafka, padecía un mal, el cual, hasta el día de hoy no existe un método exacto que conduzca a su mejoría: la epilepsia, una de las razones por las que vivía en un tormento sin fin.

Para los 70, en un concierto del grupo británico punk, los autodestructivos Sex Pistols, conoció a otros dos chicos, quienes en el futuro serían los integrantes de la efímera pero famosa banda considerada una de las mejores de todos los tiempos, Joy Division, estos eran Peter Hock y Bernard Sumner.

Ian Curtis, quien fue el líder, vocalista y compositor  de las canciones que llevaron a la fama a Joy Division tenía una visión de la vida lúgubre y poco optimista, así es como lo reflejaba en las letras de sus canciones, era una manera de hacer catarsis con la cual llevo a la cúspide con tan solo un par de álbumes grabados.

Siendo muy joven se casó con Deborah Woodruffe en el año de 1975, con quien procreó una hija de nombre Natalie. Finamente en el último de los cuatro integrantes de Joy Division, se unió el baterista Stephen Morris a la agrupación. El cuarteto fungió así hasta el suicidio de Ian.

Aunque Ian estaba enamorado de su esposa y formaba parte de las mejores bandas de su género, así como el mando de la misma, había siempre esa sombra de depresión, sin embargo, tuvo la oportunidad de llevar una relación extramarital con Annik Honoré a quien también amo y fue influenciado, pues se dice que casi lo convence al vegetarianismo que ella practicaba.

El trato con su esposa fue diferente, tanto, que Ian dejo de preocuparse por ella, a pesar de su hija pequeña aun, eso lo explica Deborah en su libro, que habla de Ian, su vida, su comportamiento y su exterior a los ojos de ella, su esposa. Todo lo que sucedía en su vida, Curtis lo reflejaba en la letra de sus canciones, su híper sensibilidad lo hacía víctima de sus actos, sus pensamientos, de sus acciones.

Se cuenta que un día una chica fue a pedir empleo donde Ian trabajaba, en ese momento la chica sufrió un ataque epiléptico, de los cuales Curtis sabia perfecto de que iban esos momentos en la vida de alguien, posteriormente, llamó a la casa de la chica para saber cómo se encontraba, ella había fallecido, entonces escribió la canción She´s lost control. (Ella perdió el control)

Debido a su padecer, tenía un control con ciertos medicamentos, que si bien, calmaban aquellos ataques imprevistos, también lo llevaban hacia un estado de bipolaridad, su vida era un torrente de sentimientos que no podía soportar como un ataque epiléptico.

Esta enfermedad marcaba la vida de Ian, pues hasta en sus bailes emulaba los ataques, “Epilepsy dance” tanto que se pensaba que estaba bajo la influencia de algunos medicamentos. Sucedió alguna ocasión que en el escenario en medio de un show se desmayó y tuvieron que auxiliarlo

¿Qué tiene que suceder en la vida de alguien para elegir morir en lugar de seguir? Ian Kevin Curtis quien a sus 23 años decidió quitarse la vida, a pesar de la fama de su banda, de la relación con la artista Annik,  la ruptura de su matrimonio con Deborah así como el alejamiento de su pequeña hija.

El día que Ian se suicidó, escuchó todo un álbum completo de Iggy Pop y vio una película en la que el protagonista era el líder de una banda que se suicida, tal vez por motivación, tal vez por el lado oscuro que lo dominaba.

Éste, considerado como el “ritual” de Ian y después de unos cuantos cigarros, Curtis se colgó del techo de la cocina de su casa, Deborah lo encontró y ahí nació la leyenda de este miembro del club de los poetas malditos.

Ian se lastimaba a sí mismo de manera sentimental, le dolía demasiado amar, amar a su esposa, a su amante, a su hija, su música, sus letras; era demasiado ser tan talentoso y vivir atormentado para darse cuenta de que a su alrededor nada era tan bonito ni tan fácil, ni justo.

Deborah cremó su cuerpo y lo sepultó en el panteón de Macclesfield, localidad ubicada en las afueras de Manchester con el epitafio Love will tear us apart again (El amor nos separara otra vez) letra de una canción que Ian compuso tras la ruptura de su matrimonio por la relación extramarital con la artista belga; Deborah conocía el origen de esta composición y es quien ha difundido de manera oficial la historia de Curtis.

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