Las cinco películas prohibidas del mexicano

Las cinco películas prohibidas del mexicano

Por Sandra Díaz

Desde la industrialización del cine mexicano, algunas producciones cuya temática aborda la moral, la sexualidad, la política o la religión se han caracterizado por llamar la atención de aquellas dependencias gubernamentales encargadas de salvaguardar las buenas costumbres, el orden público , el respeto a los símbolos patrios y hacia algunas instituciones.

Fotograma. La mancha de sangre.1937. Fuente: Cineforever.

Fotograma. La mancha de sangre.1937. Fuente: Cineforever.

En esta ocasión les hablaré de cinco películas presentadas cronológicamente de acuerdo a su año de producción cuya exhibición fue postergada por motivos diversos que se aclararán en los sucesivos párrafos. Contrario a lo que constitucionalmente se esperaría, existen otras cintas prohibidas en la historia del cine nacional, pero por la profundidad que cada caso merece dichos filmes serán abordados en otros artículos por este mismo portal.

Según Salvador Elizondo, desde sus albores la cinematografía nacional ¨demostró una desmedida y precoz inquietud erótica¨[1], lo cual se vería en La mancha de sangre (1937) dirigida por Adolfo Best Maugard, quien se desarrollaba en el arte de la pintura y quien en su tiempo colaboró con Serguéi Eisenstein mientras este filmaba ¡Que viva México!

Hoy día la temática de La mancha de sangre puede parecernos desgastada: una cabaretera víctima de sus circunstancias se enamora, pero pensemos en la década de los treinta en que las alusiones a la sexualidad y al erotismo no podían más que ser vista como una provocación.

Tal fue la suerte de Best Maugard quien a pesar de dotar su película con cierta calidad técnica y sobrellevar las limitaciones financieras no logró conseguir distribuidores y su exhibición ocurrió de forma desafortunada. En 1942 la Secretaría de Gobernación, ¨por conducto del jefe del Departamento de Cine, Felipe Gregorio Castillo, prohibió su exhibición¨ [1] porque no cumplía con las estipulaciones de los reglamentos vigentes. Al ser brevemente exhibida, un año más tarde, ya había sido literalmente objeto de tijerazos pues se suprimieron escenas que pudieran escandalizar la moral y el pudor tan vagamente definidos hasta nuestros días.

El primer antecedente de la censura en nuestro país ocurrió en 1919 durante el mandato de Venustiano Carranza (1917-1920) cuando tras conceder una beca para estudiar fotografía en Boston a las hermanas Dolores y Adriana Elhers, el entonces presidente las colocó al frente del Departamento de Censura Cinematográfica mismo que sería rebautizado por las siguientes administraciones.   En 1936 vino la industrialización del cine nacional con la cinta Allá en el Rancho Grande y con ello la llamada “Época de Oro” en la cual destacaron importantes directores como Emilio “El indio¨ Fernández” e Ismael Rodríguez, además de Julio Bracho, importantísimo director oriundo de Durango y quien en 1960 realizaría una adaptación de la novela La sombra del caudillo publicada por Martín Luis Guzmán durante su autoexilio en España y cuya cinta permanecería enlatada por treinta años.

De momento no podría ocuparnos un estudio bio-filmográfico de este realizador, basta decir que para 1960 Julio Bracho era uno de los veteranos directores más respetados de la “Época de Oro” del cine mexicano entre cuyas obras destacan Distinto Amanecer (1943), ¡Ay qué tiempos señor Don Simón! (1941) y Rosenda (1948). Para entonces la industria nacional se encontraba inmersa en una problemática severa, no sólo por la competencia con el cine estadounidense, sino por las temáticas desgastadas y la falta de inversión de los sectores privados y estatales.

Martín Lius Guzmán

Martín Lius Guzmán

La sombra del caudillo (1960) se realizó bajo el esquema de cooperativa, es decir, productores, director y los propios actores aportaron parte de su dinero para poder financiar la cinta. De acuerdo con documentos oficiales recabados por María de los Ángeles Magdaleno en “Bucareli 113. Los orígenes de la censura en México”, artículo de la Revista de Estudios Cinematográficos, desde su publicación en Madrid en 1929 la novela de Luis Guzmán ya era considerada como peligrosa y denigrante para la política mexicana, por esa razón fue también una novela prohibida por el gobierno. Basta mencionar que la novela ofrece una visión de las pugnas por el poder durante los años 20 y los 30, los dedazos y la traición.

https://youtu.be/_gPdGVKdxz4

Años más tarde, Luis Guzmán, quien se encontraba al frente de la Comisión de Libros de texto Gratuito se entrevistaría con López Mateos y le plantearía la posibilidad de llevar su novela al cine, lo cual el entonces jefe del ejecutivo miró con aprobación. No es gratuito que en La sombra… se puedan apreciar escenas filmadas en el Castillo de Chapultepec, la Cámara de Diputados, incluso aparecen como extras un número considerable de elementos del ejército.

Fotograma. La sombra del caudillo.1960. Fuente: Revista Cinefagia.

Fotograma. La sombra del caudillo.1960. Fuente: Revista Cinefagia.

Al concluir su postproducción, en la primera proyección de La sombra del caudillo estuvieron presentes el presidente y su gabinete y en resumidas cuentas no les gustó nadita la versión que se mostraba de una época revolucionaria y consideraron era denigrante para el ejército. En un intento por obtener la aprobación para la exhibición, Bracho y el abogado chihuahuense incluyeron un prólogo en el que Luis Guzmán explicaba al elenco la representación de una época del pasado nacional, inofensiva, vista desde la democracia de los años 60. Dicha versión se presentó en una segunda exhibición privada en la que con reservas se logró una fecha de estreno.

Desafortunadamente una noche antes de la exhibición, fueron secuestradas por elementos del ejército las 11 copias distribuidas. Razones hay muchas. Durante una “charla de cine”, (conferencia magistral),en la Cineteca Nacional el maestro David Maciel, destacado investigador y catedrático, señaló que la milicia consideró a la cinta como denigrante, el discurso político rompía con la historia nacional, además de que en 1960 el secretario de la Defensa Nacional era el general Agustín Olachea Áviles, quien ya perfilaba en el ejército durante el gobierno de Obregón y había estado relacionado con la matanza de Huitzilac, hecho recreado (nótese el carácter ficcional) en el cierre de La sombra del caudillo. Entonces tienen sentido prohibiciones y cabos sueltos.            

Para entender la prohibición tácita de Agustín Olachea basta recordar las lecciones de historia de la primaria y correr a ver La sombra del caudillo, estrenada el 25 de octubre de 1990 en la Cineteca Nacional durante el salinato, más de una década después de la muerte de Julio Bracho en 1978 quien a pesar de ser justamente defendido por la prensa y varios intelectuales no pudo nunca superar los hechos aquí narrados, además de que su carrera como director se vio limitada a trabajos menores.

De las once copias secuestradas poco se sabe, pues a pesar de ser del conocimiento de sucesivos presidentes (Díaz Ordaz entre otros) así como de diversos funcionarios, treinta años tuvieron que pasar para que esta cinta; enviada al Festival de Karlovy-Vary en Checoslovaquia antes de la primera exhibición privada y acreedora entre otros al premio de mejor dirección, fuera exhibida, por esa razón, según críticos de cine, es considerada la película maldita del cine mexicano, porque hasta la década de los noventa ninguna había pasado tanto tiempo enlatada.

“Jamás, en toda la historia del cine mexicano el uso de la fuerza sobre la verdad prevaleció durante tanto tiempo, treinta años, ni existe mejor ejemplo de la debilidad de las instituciones democráticas y el abuso de los instrumentos autoritarios del poder estatal¨[1]

Al año siguiente de la prohibición de La sombra del caudillo ocurrió un hecho similar con Rosa Blanca (1961) de Roberto Gavaldón, también destacadísimo director de la “Época de Oro” del cine mexicano a cuya cinta no se le permitió exhibirse sino hasta 1972.

Se trata de un filme digno de ser analizado que en ocasiones puede verse en la televisión abierta y es quizá una de las pocas alusiones a la expropiación petrolera.

Roberto Gavaldón dirigió a diversas personalidades del cine mexicano, entre ellas María Félix, Arturo de Córdoba, Dolores del Río e Ignacio López Tarso, quien protagoniza Rosa Blanca. Además Gavoldón colaboró muy estrechamente con José Revueltas quien realizó los guiones de La otra (1946) y La diosa arrodillada (1947).

La justificación de enlatar la cinta se encontraba en que podía resultar ofensiva o fracturar las relaciones diplomáticas; llámese como quiera, con Estados Unidos pues planteaba el despojo perpetuado por una compañía internacional con sede en el vecino país del norte, la Condor Oil Company, en un poblado de Veracruz. Ya desde entonces era incomodo hablar del oro negro.

Recordemos que en los años previos Cuba gestaba su Revolución y el general Cárdenas veía con buenos ojos dicho movimiento. No será difícil imaginar las afinidades ideológicas. López Mateos, por el contrario tenía sus reservas. Según el maestro David Maciel una de las posibles razones por las que López Mateos censuró a Gavaldón fue la aparente benevolencia con que Rosa Blanca planteaba el cardenismo, pues las crítica que el ex presidente realizó sobre la represión a movimientos ferrocarrileros en 1959, de acuerdo con el maestro Maciel, Cárdenas rompió con la tradición de no criticar los gobiernos sucesores.

Fotograma de Rosa Blanca. Fuente: El presente del pasado.

Fotograma de Rosa Blanca. Fuente: El presente del pasado.

Otra de las películas que fueron penosamente censuradas es La viuda negra (1977) dirigida por Arturo Ripstein, uno de los directores más reconocidos internacionalmente, debutante en 1966 con Tiempo de morir y también realizador de El castillo de la pureza (1972) quien a lo largo de las difíciles décadas de olvido por parte del Estado del cine de calidad, pudo sobrevivir sin traicionarse a sí mismo y precisamente en 2014 concluyó su más reciente producción que esperamos ver muy pronto en salas.

Fotograma La viuda negra. Fuente Filminlatino.

Fotograma La viuda negra. Fuente Filminlatino.

El caso de La viuda negra plantea los amoríos y la atracción sexual entre un cura y una devota mujer y hubo que hacer modificaciones al guión para conseguir “luz verde” para una improvisada filmación. Tal ficción escandalizó a las élites católicas de la época y quizá la relación entre iglesia y Estado provocó que la cinta no fuera exhibida hasta 1983 misma que como las anteriores películas mencionadas, no debe faltar en la videoteca de nuestros lectores.

Fotograma de La viuda Negra. Fuente: Cinema 22.

Fotograma de La viuda Negra. Fuente: Cinema 22.

Algo similar estuvo por ocurrir con un filme de corte similar que parecerá más cercana: El crimen del padre Amaro (2002) dirigida por Carlos Carrera, un brillantísimo realizador egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) cuyas cintas también controvertidas son La mujer de Benjamín y La vida conyugal (1992).   No hace falta un resumen, basta decir que fue considerada como “una ofensa a las creencias religiosas de los católicos y hace mofa de los símbolos religiosos más sagrados’, dijo un comunicado de la Conferencia Episcopal mexicana”[1].

Incluso el Comité Nacional Pro-Vida pidió al jefe del ejecutivo censurara El crimen del padre Amaro y de la misma forma otros grupos pretendieron proceder legalmente en contra de Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), pero el entonces secretario de gobernación, Santiago Creel, aseguró que la censura era un asunto del pasado y no se podía vulnerar la libertad de expresión.

Lo cierto es que la intolerancia y la falta de información de algunos grupos católicos se volcaron en un intento de bloquear la libertad de expresión y mismo que con la labor del aparato mediático terminó por despertar la curiosidad del público y hacer más taquillera la cinta de Carlos Carrera; adaptación de una novela del siglo antepasado, contextualizada con algunos aspectos de la realidad nacional.

Fotograma de El crimen del padre Amaro. Fuente: Cinencuentro.

Fotograma de El crimen del padre Amaro. Fuente: Cinencuentro.

Dos años después, en 2004, se proyectó por primera vez una cinta realizada por el documentalista Oscar Menéndez con el guión de Rodolfo Alcaraz cuya producción data de 1970. Como se dijo anteriormente existen varias películas que han sido censuradas por diversos intereses. Inicialmente quien escribe pensaba incluir en este artículo con películas como La ley de Herodes (1999) de Carlos Estrada o Batalla en el Cielo (2005) de Carlos Reygadas, pero no sería justo dejar olvidado al cine documental.

La quinta cinta prohibida de este conteo es Historia de un documento cuyo material fílmico fue recabado por Oscar Menéndez entre los difíciles años de 1968 y 1970. En ella pueden verse escenas testimoniales del movimiento estudiantil así como fragmentos grabados clandestinamente con una súper 8 en el penal de Lecumberri, lo cual, contrario a declaraciones oficialistas, demostraba la existencia de presos políticos.

Fotograma de Historia de un documento. Fuente: CONACULTA

Fotograma de Historia de un documento. Fuente: CONACULTA

En medio del clima de tensión política, producto no de los movimientos sociales sino de la represión gubernamental hacia ellos, Menéndez y Alcaraz tuvieron que trasladarse a Europa en donde encontraron el apoyo de la Oficina de Radio y Televisión Francesa (ORTF) para la postproducción y exhibición de su documental en la televisión francesa. Tal suceso no llegó a ocurrir producto de la presión del entonces presidente Luis Echeverría.

En 2004, 34 años después y gracias al V Foro de tendencias del Documental organizado por el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) pudo exhibirse públicamente una cinta que al igual que otras obras de Menéndez como 2 de Octubre: Aquí México y 1968: En memoria de José Revueltas (1978) valientemente hablaban de una verdad histórica, incómoda para los gobiernos represivos pero inolvidable para la posteridad.

Otras cintas que abordaron el movimiento social encabezado por los estudiantes son El grito (1968), realizado por alumnos del CUEC y exhibido hasta 1976 en el Salón Rojo de la Cineteca Nacional tras algunas proyecciones bastante arriesgadas en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Rojo Amanecer (1989), cinta independiente dirigida por Jorge Fons de la que tuvo que suprimirse la aparición de elementos del Ejército.

 

Algunos temas intocables, como puede verse siguen siendo la religión, el ejército y; a pesar de que a manera chusca una que otra cinta taquillera demuestre lo contrario, la política. A todas luces el cine tiene, como medio de expresión, un carácter ideológico ante el cual históricamente los gobiernos han creído oportuno ejercer diversas formas de control.

La tarea que quizá nos toca es desenterrar esas cintas prohibidas y apropiarnos de todas las enseñanzas que puedan girar a su alrededor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes consultadas:

  • Elizondo, Salvador, “Moral sexual y moraleja en el cine mexicano”, Nuevo Cine, núm. 1, México, abril de 1961.
  • Magdaleno, María de los Ángeles, ¨ Bucareli 113. Los orígenes de la censura en México¨, en revista de Estudios cinematográficos. Censura Cinematográfica y otros inconvenientes, México, UNAM/CUEC, año 17, núm. 34, octubre 2011- enero 2012.
  • De Luna, Andrés, “En los andamios del poder” en revista Intolerancia, núm. 4, México, pp. 39-44. Maciel, David, (21 oct. 2015), ¨El cine y el estado en México en la década de los sesenta¨, Conferencia Magistral, Cineteca Nacional.
  • S/ autor, ¨ México: la polémica del padre Amaro ¨ [en línea], London, UK, BBC.Mundo.com,viernes 16 de agosto de 2002, Dirección URL: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_2198000/2198500.stm, [consulta: 08/01/2015].

 

 

 

 

 

 

 

 

[1] García Riera, Emilio, García Riera, Emilio, “1937. Más de veinte Ranchos Grandes” en Historia Documental del Cine Mexicano, Ed. ERA, México, 1969, tomo I, pp. 288-290

[1] Elizondo, Salvador, “Moral sexual y moraleja en el cine mexicano”, Nuevo Cine, núm. 1, México, abril de 196l.

[1] S/ autor, ¨ México: la polémica del padre Amaro ¨ [en línea] , London, UK, BBC.Mundo.com,viernes 16 de agosto de 2002, Dirección URL: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_2198000/2198500.stm, [consulta: 08/01/2015].

[1] Magdaleno, María de los Ángeles, ¨ Bucareli 113. Los orígenes de la censura en México¨, en revista de Estudios cinematográficos. Censura Cinematográfica y otros inconvenientes, México, UNAM/CUEC, año 17, núm. 34, octubre 2011- enero 2012, pp. 34

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